El Manchester United conquistó la “orejona” en la final de la Liga de Campeones tras vencer en penales al Chelsea en el estadio olímpico de Moscú.

El juego comenzó como se esperaba, con un ritmo impresionante de ambos clubes que daban lo mejor de si para ser los dueños de Europa.
El conjunto del Manchester lograría anotar primero tras un centro que cabeceo sólo en el área el “Bota de Oro” Cristiano Ronaldo que marcó en gran forma por encima de la defensa y dejando a Cech paralizado y así alcanzar su 9no gol de la competición.
Más acciones de gol se presentaban y ya en la culminación de la primera mitad, el centrocampista inglés Frank Lampard empataría las acciones con tras un rebote que propicio una mala salida del cancervero Van der Sar.
Ya en la segunda mitad el ritmo continuaba pero esta ves el que se acentaba más en la cancha era el Chelsea, con un Ronaldo desaparecido intentaban maracar pero la defensa al mando de Ferdinand no lo permitía. En una jugada en el borde del área, el delantero Drogba estrelló el balón en el paral de Van der Sar ocasionando peligro.
Pero el Manchester también tendría lo suyo y con una escapa del lateral Evra, el cual dio un pase en al medio del area que remató Gigss pero que no se concreto en gol por la intervención del central y capitán del Chelsea Terry que despejaría con la cabeza y así evitar que su equipo estuviese a bajo en el marcador.
Así culminó el partido, con empate en el marcador de un gol. En el primero tiempo de los añadidos con ya un ritmo de juego bajo pero con muchas ganas ambos clubes lo intentaban, pero no lo conseguían. En el segundo agregado en una jugada curiosa el delantero Drogba fue expulsado del encuentro por una mala acción que le propino a un jugador del Manchester.
Iniciaba entonces lo que sería de infarto, los lanzamientos de tiro penal. Los primeros en cobrar lo concretaron de gran forma, así lo hicieron los siguiente, pero el tercero y uno de los más importantes Cristiano Ronaldo, fallaría por la gran intervención de Cech. Más cosas no podían ocurrir, ya en el último penaltis de los reglamentarios, el capitán Terry resbaló y estrelló el balón en el paral izquierdo, para no consagrar a su equipo campeón.
En la continuación el francés Nicolas Anelka se convertiría en el malo de la pelicula al fallar el penalti con la gran intervención de Van der Sar que con esa atrapada le dio la tan ansiada copa.
Platini se encargaría de entregar la copa en el palco presidencial junto al presidente de la FIFA, Joseph Blater. celebración y euforia en un equipo que viene de ser campeón de su liga.